Durante estas dos semanas nos hemos dedicado a la función de clarificar el papel del tutor, sus competencias principales y su papel a la hora de motivar a los alumnos, no tanto como dinamizador sin más sino como impulsor de la comunidad de aprendizaje, que será el fin al que dedicará más energías.
También es interesante el uso de herramientas que, como los wikis, google docs, skype, oovoo, etc. permiten un acercamiento entre los alumnos, cercanía que supone una humanización del aprendizaje elearning, no entendido sólo como el uso indiscriminado de la web 2.0 y las funcionalidades desarrolladas para ello (como, por ejemplo, las plataformas de formación lms) si no tener unos objetivos que se quieren cumplir con su utilización. A este respecto, la actividad grupal de la primera semana nos permitió conocernos mejor entre todos, aunque antes exigió una preparación y organización (en este caso me tocó a mí ejercer labor de tutor, aunque podría haberlo sido cualquiera de mis compañeros). De alguna manera nos permitió conocernos mejor y trabajar en equipo con soltura, pese a que nos separa una distancia de miles de kilómetros y nuestros horarios rara vez son compatibles, ya que existía la posibilidad de opinar, exponer nuestros conocimientos sobre el tema en común y mejorar lo ya referido en los foros en pos de conseguir una mejor resolución de los casos planteados.
En ningún caso hay que perder de vista la temporalización de las actividades para que exista compromiso a la hora de realizarlas (porque motivación por aprender, en nuestro caso, creo que nos sobra) y un correcto reparto de funciones y tareas, animando y apoyando desde nuestro papel de tutores online en todo lo que sea necesario, adelantándonos en todo lo posible al surgimiento de problemas .
Luego, en esta segunda semana, se ha planteado cómo la web 2.0 y el surgimiento de las redes sociales en Internet han sido causantes de cambios en los paradigmas educativos tradicionales.
Hemos aprendido de manera somera cuál es el significado de términos como Educación Expandida, Edupop, Edupunk, Conectivismo, etc., como caras de un mismo cubo caracterizado por el fomento del uso de las redes sociales (sin el cual estas metodologías no tendrían la facilidad de surgimiento y muchos menos de mantenimiento en el tiempo) y que facilitan la democratización de la educación, es decir, que los conocimientos lleguen a todas las personas y a todos los lugares, participación (aprendizaje significativo frente al pasivo que caracteriza la educación tradicional) y permitir de manera más sencilla la confluencia de intereses de grandes grupos en pos de construcción de conocimiento.
La educación no se restringe ya a un solo lugar (el aula) sino que se ramifica a través de Internet. A este hecho ayuda, como ya hemos indicado, el surgimiento de redes sociales, que en principio se podrían considerar entre pares (amigos, ocio, etc.) pero que pasan a ser redes de conocimiento, de socialización y de encuentro entre grupos de interés, tanto profesional como como académicamente donde el conocimiento se crea por interacción, de manera común.
La figura del profesor pasa a ser más bien del que enseña a construir la red del alumno, de la que se va a nutrir este último y con la que construye conocimiento. Es decir, fomenta la creatividad, la organización, las búsquedas. Es el conductor del aprendizaje, el mediador, no el transmisor por antonomasia, lo cual deja un gran margen de autonomía al alumno.
El uso de redes sociales en ciertos ambientes se suele ver cómo un obstáculo al trabajo diario, lo que hace necesario demostrar, a priori, que su utilización va a repercutir en el aumento de la efectividad, la rentabilidad, motivación, en todas las tareas que ocupen la vida del trabajador o del estudiante (es decir, que el uso de estas herramientas indiscriminadamente impida ver los objetivos que se quieren lograr; no hay que fomentar la utilización indiscriminada, sino en su momento preciso). Hay que poner en valor frente a la empresa o a cualquier tipo de institución el uso de estas redes (su aplicabilidad), más allá de la idea general de “conexión entre amigos”, como útil para impulsar la formación, la creación de conocimiento y el trabajo colaborativo (en las empresas esto es sumamente importante porque puede ser fuente de transmisión de sus valores como empresa, su cultura y el trabajo en equipo).
El mayor problema, desde mi punto de vista, es la dificultad de estandarizar los métodos de búsqueda de información en estas redes: existen millones de opiniones, foros, archivos, videos, grupos, etc. sobre conocimientos de toda naturaleza y tipo, pero sobre los que no existe un criterio unificado sobre su estructuración. La prueba de ello es que la búsqueda de información puede reportar éxitos pero, en la mayoría de los casos, es un tanto deslavazada, ya que la organización interna de cada red es un mundo (y un caos en sí), sin importar que se trate de redes profesionales, de información, sociales o de cualquier otro tipo.
Finalmente, en el segundo caso práctico, siguiendo las directrices del anterior en cuanto a la forma de organizarnos, hemos reflexionado sobre el papel de los tutores ante la puesta en marcha de una acción formativa, como es necesario que las personas se adecúen al colectivo al que va dirigida, cuales son la sinergias positivas resultado de una buena selección de tutores, la necesidad de tener en cuenta múltiples aspectos a la hora de concebir la formación (incluyendo algunos como el económico, el visual, el ético, el profesional y el personal…) sin olvidar que los colectivos no son homogéneos y que, probablemente, una de las capacidades que más se pueda valorar en un tutor sea su adaptabilidad y polivalencia, sobre todo teniendo en cuenta que el mundo del elearning está sometido a continuos cambios y la incertidumbre sobre los mismos siempre acecha.